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cartas a mi misma

De niña jugaba en el patio con porton cerrado, en una plaza, cerca de una via de tren, en calles donde apenas cabe un bocho. Me bañe en el minusculo rio saliendo de casa, me adorne el pelo con campanulas violetas silvestres. Salude a las viejas de todas esas ventanas, de todas esas casas de adobe y a muchas lleve mandados en mi canastilla, en mi bicicleta donde aprendi que vuela el tiempo. En la plaza me enamore de un niño perfecto con orejas grandes. En esa misma plaza me cai cientos de veces, una de ellas crei quedarme paralitica. Ahi conoci el teatro, las predicas de gente que no tiene nada que hacer porque no tiene necesidad de trabajar para ganarse la vida. Ahi probe pasteles, postres y desde siempre fueron el ponche y los chocolates una liga con la navidad, como la nieve, como ser amigo de los que estan de vacaciones. En esas calles me raspe las rodillas, un imbecil me atropello y no pidio disculpas, me da curiosidad saber si tiene desorden antisocial o se regenero, vi de cerca y de lejos el prejuicio y el abuso. En esas calles convivi con la locura y la temi. Supe que era nomada, que las letras era lo que daba sentido a todo. En esas calles extrañe tus ojos todas las vacaciones. En la via y las veredas aprendi que pedir a dios tiene el mismo valor que agradecerle, en la salita (la casa de mi abuela) comi, cante, llore, celebre mi comunion, en la escalera limpie elotes y vi marcharse a las orugas y aprendi que los caminos llevan a veces al mismo lugar. 

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Cosas que no son cosas.

Quería darte cosas que no eran cosas, Como un tímido abrazo en la mañana, Un amor que no era para el resto de la humanidad. Ahora quiero mudar la inquietud en este cuerpo que se quema, por esta herida que su eco no detiene . Un amor de las cosas que no se tocan, Un amor que sobra para las cosas que faltan.

no creo que sea hoy

No creo que pueda ser hoy el día que escriba de ti, ni el día que te escriba. No puedo si bien dilucidar que es negro cuanto me cubre y que la piel me sofoca y me ensordece. No puedo querer un sol para otros que se que es efímero, prefiero vacacionar en la distancia porque en escribir no puedo confiar, porque no tengo tiempo de buscar las palabras. El mio es el mismo drama de todos. La emocion no vuelve a tomar partido, ni por la vida propia ni por la de otro, la materia y los sucesos, las predicciones, los cuerpos envueltos en trapos hilos voces sollozos, los trozos de pino dispersos en el monte, las miradas de las ardillas van captando un instante que pereció y no nos dio nada. No creo que tengas nombre hoy, aunque tienes cara de paseo por nubes de aire, pero yo no creo que pueda ser hoy el día en que escriba esas cositas de ti mon cheri, ¿como podría explicar que nunca buscaste razones para creer en mi? Como podría explicar que cualquier tarde se convertía en magia, en expresion del...